Hoy nuestras instalaciones no solo se llenaron de uniformes, sino de sonrisas, colores y un mensaje profundo de amor. En una jornada doblemente especial, nuestra comunidad educativa se unió para celebrar el Día Internacional de la Felicidad y el Día Mundial del Síndrome de Down.
Una bienvenida mágica
Desde muy temprano, las puertas del colegio se abrieron para recibir a nuestras niñas de una manera diferente. Entre nubes de burbujas, globos de colores y melodías alegres, cada estudiante fue acogida con la calidez que nos caracteriza. Queríamos que el primer paso dentro del colegio hoy fuera un recordatorio de que la felicidad se construye en los pequeños detalles y en la amabilidad compartida.
¡El recreo se vistió de fiesta!
La celebración no se detuvo en la entrada. Durante el descanso, el patio se transformó en una verdadera pista de baile. La música unió a niñas de todos los cursos, quienes entre risas y coreografías, demostraron que la verdadera felicidad es la que se vive en comunidad.
Inclusión y Respeto
Más allá de la fiesta, este día tuvo un significado profundo. Al conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down, reforzamos en nuestras estudiantes el valor de la diversidad. En el FEMAR, entendemos que cada persona es única y que la inclusión es el camino para que todas nuestras niñas brillen con luz propia.
Agradecemos a todo el personal y a las familias por hacer de este día una experiencia inolvidable. ¡Que la alegría de hoy nos acompañe durante todo el año escolar!








